Dada su amplitud y complejidad, estamos ante un término que no es sencillo definir. Si le añadimos una cierta confusión en los términos que se emplean (incapacidad para el aprendizaje, dificultad específica para el aprendizaje, deficiencias cognoscitivas, deficiencias en el aprendizaje), se complica aún más. Y si, para finalizar, tenemos en cuenta que psicólogos y pedagogos se centran en sus posibles causas psicológicas o pedagógicas mientras que neurólogos y neuropsicólogos aluden a disfunciones neurológicas o fisiológicas, entenderemos la enorme pluralidad terminológica y la indeterminación conceptual existente.

Fue Samuel Kirk (1962) quien por primera vez acuña el término “dificultades de aprendizaje” para describir a un grupo de niños que presentan trastornos en el desarrollo del lenguaje, habla, lectura y habilidades de comunicación necesarias para la interacción social. En 1968 el Consejo Consultivo Nacional para Niños con Deficiencias establece una definición que tiene enorme fuerza en los años siguientes: “El término niños con dificultades de aprendizaje específicos se destina a aquellos niños que manifiestan un trastorno en uno o más de los procesos psicológicos básicos (términos ambiguos muy criticados) implicados en la comprensión o utilización del lenguaje hablado o escrito, que puede evidenciarse en alteraciones al escuchar, pensar, hablar, leer, escribir, deletrear o realizar cálculos aritméticos. Pero tal expresión no se refiere a niños cuyos problemas de aprendizaje son fundamentalmente resultado de deficiencias visuales, auditivas, motoras, retraso mental, perturbaciones emocionales o desventajas ambientales, culturales, económicas“.

En 1990 The National Joint Committee for Learning Disabilities NJCLD acordó una nueva definición que ha llegado hasta hoy: “Las dificultades de aprendizaje representan un término genérico que se refiere a un grupo heterogéneo de alteraciones que se manifiestan en dificultades importantes en la adquisición y utilización del lenguaje, la lectura, la escritura, el razonamiento o las habilidades matemáticas. Estas alteraciones son intrínsecas al individuo y se considera que se deben a una disfunción en el sistema nervioso central“.

Fuente de la imagen – Dificultades de aprendizaje. Cesip.org.pe – formato PDF

En resumen, estas dificultades son específicas en niños y niñas ya que, en principio, no muestran problemas para otro tipo de aprendizajes. No son el resultado de una discapacidad intelectual, ni de una deficiencia sensorial (problemas de visión o de audición), ni de una situación socio-cultural desfavorecida, ni resultado del absentismo escolar (aunque pueda haber alumnado que tenga algunas de estas circunstancias y además dificultades de aprendizaje). Se piensa que se deben a problemas en el desarrollo del sistema nervioso central, aunque no se conozcan las causas concretas por las que ciertas personas las desarrollen. Pueden asociarse con una predisposición genética, con problemas durante el embarazo, el parto o la primera infancia, asociarse a enfermedades neurológicas pero también es cierto que muchas personas con ciertas dificultades de aprendizaje no presentan ninguno de estos antecedentes. Son crónicas pero no se manifiestan igual en las distintas etapas de la vida de nuestros alumnos y alumnas y resulta difícil hacer un diagnóstico antes de los 6 o 7 años, hasta que se practique de forma sistemática en el aula la lectura, la escritura y el cálculo y entonces se pueda realizar comparaciones que comprueben que estas habilidades no se desarrollan según lo esperado. El diagnóstico será más claro a medida que avance el tiempo y se compruebe que las dificultades persisten a pesar de todos los intentos realizados para solucionarlas.

Y hemos de tener en cuenta que pueden asociarse a ellas ciertos problemas en la vida cotidiana, especialmente si no son correctamente tratadas. Desmoralización, baja autoestima, problemas de comportamiento y conducta o falta de habilidades sociales estarán también presentes en muchas ocasiones lo cual nos conduce a la necesidad de tomar las medidas oportunas y lo más tempranamente posible en el momento en que se diagnostiquen al objeto de atenuar sus consecuencias y las posibles desventajas educativas implicadas.

Definición de las dificultades del aprendizaje

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